• Corpus1
  • Corpus2

La celebración del Corpus Christi data del año 1251, que fue ordenada por el Papa Urban IV.

En el Pueblo de La Villa de Los Santos en la Península de Azuero, durante el día principal de esta celebración las calles que rodean la Plaza de la Iglesia de San Anastasio se decoran altares y alfombras con flores.

Después de la misa, la celebración se lleva a las calles donde se encuentran las hermosas decoraciones e inicia una procesión liderada por los clérigos de la Iglesia Católica.

Le sigue un desfile de Diablicos Sucios, Parrampanes, Danza de las Enanas, El Torito Guapo, El Zaracunde (un baile afro colonial), y los músicos de la Conquista de Montezuma todos ellos demostrando una cultura mixta y sus tradiciones folclóricas que han evolucionado desde la épica de la conquista española y se mantienen viva de generación a generación a través de las tradiciones orales.

Uno de los principales eventos es el del Gran Diablo, que simboliza la batalla entre el bien y el mal. Coloridos diablos y ángeles se toman turno para bailar y representar sus respectivos roles. Eventualmente, el bien prevalece y los diablos son amedrentados.